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El gigante tecnológico de Bill Gates – Microsoft

diciembre 9, 2018
análislis microsoft

Caso Microsoft

Hay empresas muy presentes en nuestra vida, y sin duda Microsoft es una de ellas. Su tecnología lleva décadas ayudándonos a ser más productivos, y sus éxitos le han hecho mundialmente conocida.

Sin embargo, Microsoft también ha tenido grandes fracasos, y muchos intentos fallidos a lo largo de su historia. ¿Cuáles han sido las claves de su éxito y cuáles las causas de sus fracasos?

Microsoft fue fundada en 1975 por Bill Gates y Paul Allen, vendiendo programas de software a otras compañías. Poco a poco crecería hasta crear su famoso sistema operativo Windows, y muchos otros productos que utilizamos hoy día.

La historia de Microsoft ha estado ligada a la de Apple durante mucho tiempo. Durante sus inicios, había dos grandes corrientes enfrentadas en el sector de los ordenadores. Por un lado, se encontraban los defensores de un enfoque vertical e integrado, cuyo máximo exponente sería Apple.

La filosofía de esta empresa era crear ordenadores cuyo hardware y software fuera unido, exprimiendo toda su funcionalidad. Este enfoque permitía un mayor control y coherencia de los programas, pero su software era incompatible con otros ordenadores.

En el otro lado se situaban los defensores de un enfoque horizontal, entre los que se encontraba Microsoft. La compañía no crearía software para un solo tipo de ordenadores, sino que trataría de hacerla compatible con cualquier hardware.

Este enfoque permitiría a Windows convertirse en uno de los sistemas operativos más utilizados de la época, dando a Microsoft una gran ventaja competitiva. Sin embargo, crear un software adaptado a tantos ordenadores implicaba sacrificar ciertas funcionalidades, y problemas de seguridad. Dificultades con las que la empresa tendría que lidiar en el futuro.

Microsoft obtendría beneficios de las licencias de su sistema operativo, y de las actualizaciones que posteriormente haría. Durante dos décadas creció de forma imparable, pero con el inicio del milenio, las cosas empezarían a torcerse.

Steve Jobs había vuelto a Apple a finales de los 90, y había revivido su compañía. Con el lanzamiento del iMac y su nueva línea de ordenadores personales, Apple estaba consiguiendo una fuerte presencia en el mercado. Además, faltaría poco para que la burbuja de las punto com estallara, llegando una época de depresión para las compañías tecnológicas.

Microsoft no podía seguir dependiendo únicamente de los ordenadores personales para vender Windows, y en 2001 hizo dos jugadas arriesgadas. Una resultando en un moderado éxito, y la otra en un estrepitoso fracaso.

En ese año, Microsoft lanzaría su consola Xbox, en un intento de competir con las consolas de Sony y Nintendo. Los directivos de Microsoft eran reacios en un principio a expandirse al sector de los videojuegos, pero al final presentaron su consola en la convención del E3 de ese año.

Aunque la Xbox no superó a la Play Station 2, sí que trajo beneficios a la compañía en una época en la que los necesitaban. Además, la siguiente versión de la consola sería un gran éxito.

Si la Xbox resultó en un acierto, no se puede decir lo mismo de las tablets de Microsoft. Un frustrado intento de escapar de los ordenadores personales.

Aunque el boom de las tablets empezó en 2010 con el lanzamiento del iPad, la idea de este dispositivo venía de mucho antes. De hecho, en 2001, Microsoft lanzaría su propia Tablet-PC.

Estos dispositivos no eran fabricados por Microsoft directamente, sino que cada fabricante de hardware desarrollaría su versión de ellas. A pesar de los diferentes modelos, estas tendrían prestaciones similares, funcionando con una adaptación del Windows XP en una interfaz con puntero.

La Tablet-PC acabaría fallando por una mala ejecución de Microsoft, con varias posibles causas de su fracaso.

En primer lugar, el software no se complementaba bien con tantos modelos de dispositivos, resultando en un diseño poco intuitivo e incómodo. La mayoría de programas eran los disponibles en su versión de ordenador, y aún no existía el concepto de “app” como lo conocemos hoy día.

Otra posible causa de su fracaso fue intentar que la Tablet-PC sustituyera a los ordenadores de sobremesa. Aunque estos dispositivos ofrecían más comodidad para ciertas tareas, la gente quería seguir utilizando sus ordenadores en su día a día.

Y por último, Microsoft quizás se adelantó demasiado al lanzar la Tablet-PC, con una tecnología aún no preparada para su época, y resultando en dispositivos pesados y costosos.

Los intentos de Microsoft por expandirse más allá de los ordenadores personales no acabarían ahí. Viendo el éxito que Apple había tenido con el iPod, Microsoft trataría de crear su propio reproductor de música.

Zune llegaría en un momento en el que el iPod tenía una base sólida del mercado, y justo un año antes de que Apple lanzara su iPhone, destruyendo a los reproductores. Poco tiempo después el proyecto se abandonaría, suponiendo un nuevo fracaso para la empresa.

Pero el iPhone había creado un movimiento que seguiría afectando a Microsoft mucho tiempo después.

El nuevo producto de Apple supuso una revolución en el mundo de la telefonía. Habría empresas como BlackBerry o Microsoft que seguirían confiando en los móviles con teclado, bastante populares en el sector empresarial.

Pero habría otras marcas que rápidamente tratarían de imitar a Apple, sacando sus propios smartphones y dejando atrás los teléfonos con teclado. Además, Google no tardaría en lanzar su sistema operativo Android, dejando con poco margen a Windows Phone en el mundo de los móviles.

Para llegar a más gente del sector, Microsoft compraría la división de móviles de Nokia por 7,2 mil millones de dólares. Tras un año intentando incluir Windows Phone en sus teléfonos, Microsoft se desharía de la compañía vendiéndola de nuevo.

Las causas del fracaso de Windows Phone son varias, no solo que llegara tarde al mercado. La principal era debido al modelo de negocio de Microsoft, aún muy dependiente de las licencias de su sistema operativo.

Tanto los usuarios de iOS como Android recibían de forma gratuita sus sistemas operativos y sus posteriores actualizaciones.

Apple lo hacía incluyendo el precio de su sistema en el producto, de forma que a ojos del cliente pareciera gratuito. Y Google lo haría ofreciendo un software básico a los fabricantes, de forma desarrollaran la versión de Android para sus móviles.

Los usuarios se estaban acostumbrando a recibir un sistema operativo gratuito, pero Microsoft seguía tratando de cobrar por el suyo.

Los fabricantes de móviles no querían incluir a Windows Phone en sus teléfonos, ya que tenían que pagar a Microsoft por sus derechos. Esto hacía que debieran encarecer sus productos, resultando menos competitivos que sus rivales de Android.

Y los clientes de Microsoft veían que sus móviles se volvían obsoletos, cuando no podían pagar por actualizar su sistema.

Un ejemplo sería la transición a Windows 10 Mobile, en la que la empresa dejaría de dar soporte a muchos usuarios con las anteriores versiones, dejándoles con la única opción de comprar un móvil nuevo. En vez de adquirir un nuevo teléfono con Windows, muchos se pasarían al iPhone o a teléfonos Android.

Además, Microsoft tenía problemas para atraer a desarrolladores de aplicaciones, ya que su plataforma contaba con muchos menos usuarios.

Google también denegaría sus servicios como YouTube o Gmail a los teléfonos con Windows Phone, de similar manera que ahora está haciendo con Amazon. Esta estrategia para controlar su competencia, supondría otro duro golpe para el sistema operativo de Microsoft.

¿Pero cómo es posible que después de tantos fracasos Microsoft siga siendo un gigante? El éxito de Windows en los ordenadores seguía trayéndole beneficios, pero la verdadera clave del éxito de Microsoft está en su capacidad de aprendizaje.

Hasta 2012, Microsoft había sido una compañía centrada en el software. La Xbox la había fabricado en colaboración con Intel, su reproductor Zune con Toshiba, y la Tablet-PC con varios fabricantes. Había llegado el momento de fabricar su propio hardware, y dejar de depender de otras compañías.

Además, algunos de sus sistemas operativos habían desagradado a los usuarios de muchos dispositivos. Windows Vista era un sistema que consumía una gran cantidad de recursos de los ordenadores menos potentes, y el diseño de Windows 8 era poco intuitivo e incómodo. Otra razón más para Microsoft de controlar su producción de hardware.

Ese año la empresa lanzaría su gama de productos Surface, que seguiría creciendo a día de hoy. Tanto con tablets, portátiles e incluso grandes máquinas para diseñadores, Microsoft estaba cambiando su modelo de negocio.

Este cambio no sería completamente positivo, ya que de alguna forma la empresa estaba traicionando a sus aliados. Fabricantes de hardware como Dell, HP o Toshiba no verían con buenos ojos la nueva estrategia de Microsoft, creando en el futuro posibles enemistades.

Si la empresa seguía dependiendo de Windows como principal fuente de ingresos, las enemistades con estos fabricantes serían un problema. Pero Microsoft ya estaba preparada para ello.

En 2014, Satya Nadella llegaría como nuevo CEO para la empresa, dando un giro aún más drástico al modelo de negocio de Microsoft.

La principal causa del fracaso de Windows Phone había sido su coste económico, algo que Nadella estaba a punto de terminar. Ahora, los teléfonos con Windows tendrían su sistema completamente gratuito, algo que Microsoft iría trasladando poco a poco a sus versiones de PC.

Eclipsados por el modelo de negocio de Android, Microsoft empezaría a ofrecer actualizaciones gratuitas a Windows 10. E incluso, licencias de su sistema operativo a nuevos usuarios que no tendrían que pagar.

Que Windows empezara a ser gratuito tenía una gran ventaja. Al atraer a un mayor número de usuarios, más desarrolladores estarían interesados en crear aplicaciones, que a su vez atraerían a más personas. La Windows store por fin estaba empezando a crecer.

Este gran cambio en la estrategia de Microsoft plantea una pregunta. Ahora que la empresa estaba regalando las licencias de su sistema operativo, ¿cómo obtenía dinero?

Al igual que los servicios freemium, Microsoft incluía productos de pago dentro de su sistema operativo. Una vez los usuarios estaban dentro, podían comprar programas y aplicaciones que mejoraran su experiencia.

Además, Microsoft obtendría beneficios de la publicidad de su buscador Bing, de la Windows store y la venta de hardware.

Pero el verdadero foco de Microsoft estaba ahora en las empresas, en la venta B2B.

Más de la mitad de los ingresos de Microsoft vendrían por sus servicios a otras compañías. Su paquete Office sería una herramienta indispensable para muchas de ellas, que ahora tendría un servicio de suscripción. Además, su tecnología en la nube Azure estaba teniendo un gran éxito.

Sin lugar a dudas, Microsoft es una empresa que no ha dejado de innovar y experimentar. Ya no solo con sus productos, sino a través de la adquisición de empresas tan conocidas como Skype o LinkedIn.

Recientemente Microsoft ha iniciado un proyecto que pretende mejorar la educación a través de la tecnología. Para ello ha usado estrategias como utilizar el famoso videojuego Minecraft en las aulas, gracias a su compra de Mojang hace unos años.

Pero más interesante es su compra de Git Hub, una plataforma de código abierto y de colaboración entre desarrolladores que Microsoft adquiriría en 2018.

Durante mucho tiempo Microsoft ha estado alejada de este tipo de iniciativas, pero parece que la empresa está cambiando su cultura. No solo eso, la compra de Git Hub por 7,5 mil millones de dólares no está justificada por su potencial económico, pero sí por su potencial estratégico.

Aunque pueden ser varias las razones, Microsoft ha podido comprar Git Hub para aprovechar la gran comunidad de desarrolladores que hay allí dentro. Guiándolos hacia su propio entorno, Microsoft puede seguir innovando y generar grandes beneficios a largo plazo.

Existe el temor de que la empresa quiera utilizar Git Hub para hacer frente a su competencia, ignorando los valores de la plataforma. Aún es pronto para saber qué sucederá con ella, pero Microsoft quiere hacerla parte de su estrategia de futuro.

Ya sea en la productividad empresarial, los smartphones o los videojuegos, Microsoft pretender ayudar al mundo a través de la tecnología. Sus fracasos no han impedido que siga creciendo, y parece que seguirá innovando durante mucho tiempo más.

  • Lecciones principales:

(-) Aprovecha el momento oportuno (Microsoft fracasó con Zune y sus smartphones por llegar demasiado tarde, y con su Tablet-PC por hacerlo también muy pronto)

(+) Controla tu empresa (Microsoft trataría de depender menos de otros fabricantes y producir su propio hardware, dándole un mayor control sobre su software y ampliando su fuente de ingresos)

(+) Adáptate a los nuevos tiempos (cambio de su modelo de negocio por presión de la competencia y las nuevas necesidades de sus usuarios, haciendo Windows gratuito y diversificando aún más sus ingresos)

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